El tratamiento por encargo se produce cuando un proveedor externo trata datos personales por cuenta de una empresa, por ejemplo mediante una herramienta de analítica web o seguimiento como Google Analytics o Trackboxx para el operador del sitio web.
En cuanto una herramienta recopila datos como direcciones IP o información sobre el comportamiento de los usuarios, el RGPD exige un contrato de tratamiento de datos que defina la finalidad, el alcance y las medidas técnicas de protección.
Importante: el operador del sitio web sigue siendo responsable de la protección de datos, aunque externalice el tratamiento.