La analítica web consiste en recopilar y analizar datos sobre cómo las personas utilizan un sitio. Permite detectar puntos débiles, mejorar los contenidos y hacer que la web sea más eficaz.
Entre las métricas habituales están las páginas vistas, la tasa de rebote, el tiempo de permanencia y la tasa de conversión. Herramientas como Trackboxx, Google Analytics, Matomo y Plausible facilitan este análisis—consulta también seguimiento.
La analítica web también debe cumplir las normas de protección de datos, especialmente en lo relativo a las cookies y la obligación de obtener un consentimiento válido.